Unas 5.600 enfermeras y enfermeros asistimos, el 19 de diciembre, a una clase magistral de surrealismo literario catalán. Surrealista es el adjetivo más adecuado para definir el examen de oposición que hicimos.
Cuando en un examen de 90 preguntas hay razones documentadas para pedir la anulación de 24 de ellas es que algo se ha hecho mal. Además, el tribunal no indicó qué bibliografía se había empleado en esas 24 preguntas, ya que estamos mirando artículos y libros y no hay manera de encontrar justificación en las opciones dadas como válidas.
La gente salió de este examen perpleja y dudando de si la prueba era de enfermería o de alemán; un examen así no sirve para escoger a los más aptos. Todavía no hay datos, pero a no ser que el tribunal decida anular un gran número de preguntas o bajar la nota de corte por debajo del 5, la tasa de aprobados puede no llegar a cubrir las 603 plazas ofertadas; es decir, ni un 10% de los presentados.
Gente que se ha sacrificado y tiene un gran nivel de conocimientos sobre enfermería comunitaria ha suspendido, y gente que respondió el examen como si fuera una quiniela ha aprobado. ¿Tan poco valora el Institut Català de la Salut al colectivo de enfermería para hacer este tipo de examen? ¿Tan poco respeto nos tiene? ¿Son los integrantes del tribunal de esta oposición los más idóneos para examinarnos?
A. Vallejo Domingo y 76 firmas más. Badalona
Carta al director: elperiodico
